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Sergio Pérez
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« : Noviembre 08, 2009, 03:41:59 » |
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Según el manual de diagnostico de los trastornos mentales (DSM-IV), el Trastorno autista puede ubicarse dentro de los “Trastornos generalizados del desarrollo”. El manual especifica algunos de los rasgos más característicos tales como:
Alteración cualitativa de la interacción social (contacto ocular, expresión facial, posturas corporales y gestos)
Incapacidad para desarrollar relaciones con compañeros (ausencia de una tendencia espontánea para compartir con otras personas disfrutes, intereses y objetivos, falta de reciprocidad social)
Alteración cualitativa de la comunicación (retraso o ausencia total del desarrollo del lenguaje, o utilización estereotipada del lenguaje)
Ausencia de juego realista espontáneo, variado, o imitativo
Endurecimiento de un patrón de comportamiento (interés y actividades restringidos, repetitivos y estereotipados)
Preocupación absorbente de uno o más patrones estereotipados
Adhesión inflexible a rutinas o rituales no funcionales, manierismos motores, preocupación persistente por partes de objetos.
El autismo es un trastorno que suele evidenciarse durante los primeros 30 meses de vida y da lugar a diferentes grados de alteración del lenguaje, la comunicación, la imaginación. Afecta aproximadamente a 1 de cada 1.000 niños y es mucho más frecuente en el sexo masculino que en el femenino (3 casos de varones por cada niña). Es frecuente que se acompañe de comportamientos, actividades e intereses de carácter repetitivo y estereotipado, como también de movimientos de balanceo, y de interés obsesionado hacia ciertos objetos o acontecimientos.
El diagnostico o el tratamiento del autismo depende de diversas interpretaciones teóricas y por consiguiente de diversos enfoques. Algunas posturas atribuyen como causa del autismo a elementos orgánicos y biológicos. Otras posturas apuntan a la relación vincular, o sino a diversas valoraciones tales como la relación estructural familiar, el lugar esperado de uno de los hijos en el seno familiar, la ubicación de un sujeto en relación al "deseo" de los padres o la “decisión de decir nada” de un autista.
En definitiva todavía nadie pudo explicar las causas precisas y abordar un tratamiento eficaz. Los pocos casos en que algo parecido a una remisión del autismo se han llevado a cabo, son sospechados de un diagnóstico errático, porque cabe la hipótesis que no se hubiera tratado de autistas. Lo que sí se ha conseguido es un mejoramiento general de los involucrados
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